Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de géneroProvivienda (2023). ‘‘Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de género’’, 63p.

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‘Mejor en casa: autonomía residencial de las personas con discapacidad’ es el resultado de la investigación realizada en Galicia por Provivienda para identificar recursos disponibles que favorezcan la autonomía residencial de las personas con discapacidad y recoger las buenas prácticas de cobertura de necesidades residenciales e integración socio-residencial. El objetivo: mejorar los programas existentes en el territorio y realizar aportaciones de mejora para las políticas de inclusión.

Galicia es la comunidad autónoma que registra una mayor tasa de personas con discapacidad. Del total de personas que tienen una discapacidad superior al 33%, solo el 17,7% tiene reconocida la dependencia que da acceso a prestaciones derivadas de la Ley de Dependencia. Estas personas presentan, además, un especial riesgo de vulnerabilidad: una de cada tres está en riesgo de pobreza y/o exclusión social, y se encuentran sobrerrepresentadas en situaciones de sinhogarismo (Evaluación de la metodología Housing First, 2021).

La institucionalización de estas personas es contraria a su autonomía residencial. Por eso ‘Mejor en casa: autonomía residencial de las personas con discapacidad’ aboga por favorecer los modelos de vivienda integrados en la comunidad que permitan una mayor autonomía personal y vida independiente, avanzando al mismo tiempo en la desinstitucionalización según sus posibilidades.

Mejor en casa_autonomía residencial de personas con discapacidadPara facilitar este cambio de modelo, el informe incluye un mapa de recursos que favorecen la autonomía residencial, tanto dirigidos al acceso y mantenimiento de la vivienda como de apoyo domiciliario y en centros de atención. Además, profundiza en dos buenas prácticas de vivienda, una con personas con discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo y otra con personas autónomas con discapacidad física que se encuentran en en situación de exclusión social; ambas representan alternativas a la institucionalización de las personas y promueven la integración en la comunidad y el derecho a llevar una vida lo más autónoma e independiente posible. La publicación identifica también algunos factores determinantes de la autonomía residencial de personas que tienen una discapacidad: vivienda y recursos residenciales, factores económicos, accesibilidad, redes de apoyo y políticas sociales.

Entre las principales conclusiones del informe, se encuentra la necesidad de continuar profundizando en acciones que garanticen el desarrollo de autonomía personal, vida independiente y el derecho a la vivienda de personas con discapacidad, reconociendo su derecho a elegir dónde, cómo y con quién vivir y avanzando en la desinstitucionalización (por discapacidad o sinhogarismo). Para ello, es fundamental diversificar los recursos y soluciones residenciales considerando la heterogeneidad del colectivo y la necesidad de una atención flexible que respete su autonomía e independencia. Asimismo, el informe detecta también la falta de vivienda asequible y adaptada, así como de recursos residenciales en viviendas comunitarias o tuteladas y de recursos de apoyo en el hogar y en el entorno.

‘Mejor en casa: autonomía residencial de las personas con discapacidad’ incluye también una serie de recomendaciones. La diversificación y aumento de los recursos residenciales y de apoyo, la apuesta por nuevas modalidades de vivienda y el aumento de la oferta de vivienda pública adaptada y asequible son algunas de las indicaciones recogidas en este informe,en el que se destaca también la importancia de incorporar activamente a las personas con discapacidad y de mejorar la coordinación entre los distintos niveles de la administración y de las organizaciones sin ánimo de lucro.

Consulta el informe completo Mejor en casa: autonomía residencial de las personas con discapacidad

Este informe ha sido financiado por la Consellería de Política Social e Xuventude de la Xunta de Galicia.

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Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de géneroProvivienda (2023). ‘‘Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de género’’, 63p.

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Un hogar propio es clave para las mujeres que sufren violencia de género. Esta violencia convierte la vivienda en la que viven con su agresor en un espacio inseguro que las obliga a salir de él. Sin embargo, cuando lo hacen sin los suficientes recursos, las que cuentan con redes de apoyo suelen ser acogidas por familiares o amistades, algunas pasan por recursos residenciales temporales y, las que tienen un mayor nivel de vulnerabilidad, entran en itinerarios de exclusión residencial y sinhogarismo.

¿Sabes qué las mujeres y familias monomarentales presentan mayor riesgo de pobreza, exclusión social, exclusión por gastos excesivos en vivienda y sobreesfuerzo económico? Además, en ocasiones esta situación intersecciona con otros factores, como una discapacidad, ser migrante, ser mayor o tener problemas de salud mental.

Si no disponer de una vivienda digna ya impacta sobre la vida de cualquier persona (salud, empleo, acceso a ayudas sociales…), en el caso de las mujeres víctimas de violencia de género y de sus hijos e hijas en caso de ser madres, la situación se agrava cuando no tienen un hogar propio. Por eso, en nuestro último estudio reflexionamos sobre el papel que juega la vivienda en la vida de estas mujeres y nos preguntamos, ¿cómo mejorar su acceso a la vivienda para que puedan seguir construyendo su proyecto de vida lejos de la violencia? 

 

Un hogar propio

Un hogar propio informe violencia de genero y viviendaEl informe “Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de género“ es el resultado de la investigación que hemos llevado a cabo en Andalucía para detectar oportunidades y necesidades en los recursos disponibles para mujeres víctimas de violencia de género y en exclusión residencial. El objetivo, elaborar una serie de recomendaciones para las políticas públicas con el fin de fomentar los procesos de autonomía de este grupo de mujeres a través de la vivienda.

En España hay 81.308 mujeres víctimas de violencia de género con casos activos, de las cuales la mitad tiene menores a su cargo. Ministerio del Interior (2023). Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (Sistema VioGén)

En la actualidad, Andalucía concentra 1 de cada 4 casos activos de violencia de género de España (el 27%) y 1 de cada 3 feminicidios. En un territorio con cifras tan elevadas, es fundamental contar con recursos suficientes para facilitar a las mujeres su salida del entorno de violencia. “Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de género” presenta un mapa con los recursos de apoyo que existen en Andalucía dirigidos tanto a la acogida y atención de emergencia residencial (centros, casas de acogida, pisos tutelados…), como de acceso a la vivienda y apoyo a su mantenimiento posterior.

Además, el informe identifica una serie de factores determinantes para la autonomía residencial de estas mujeres, como la falta de vivienda social y asequible, la precariedad laboral que dificulta del acceso al mercado inmobilario –especialmente en el caso de las familias monomarentales-, o la importancia de recibir una atención personalizada y adaptada a cada caso que esté centrada en la persona y en la vivienda. También se incide en la importancia de contar con más viviendas dentro del sistema de acogida y generar apoyos intermedios entre la estancia de estas mujeres en recursos financiados y el alquiler a precio de mercado cuando no haya viviendas sociales disponibles. Por otra parte, aunque las redes de apoyo informales resultan fundamentales en el momento inicial de acogida, algunas mujeres tienen estas redes deterioradas por la situación de violencia o porque no cuentan con ellas. 

 

Aunque el informe constata una mejora en las condiciones de apoyo a través del Sistema Integral de Acogida y los recursos residenciales, la atención psicológica, las formaciones para el empleo y las ayudas económicas; “Un hogar propio: autonomía residencial de mujeres víctimas de violencia de género” concluye que existe la necesidad de diversificar y adaptar los recursos para que den respuesta a las mujeres que ven cronificada su situación de exclusión residencial en Andalucía y establece una serie de recomendaciones:

  1. Aumentar el parque de vivienda social y asequible a través de diferentes mecanismos.
  2.  Hacer efectivo el cupo reservado de vivienda pública para mujeres víctimas de violencia de género.
  3.  Incluir más viviendas en el Sistema de Acogida. 
  4.  Ampliar las ayudas al alquiler y flexibilizar los procedimientos y requisitos considerando las barreras que enfrentan estas mujeres. 
  5.  Diversificar y adaptar los recursos residenciales bajo un modelo de atención centrado en la persona y basado en la vivienda. 
  6.  Revisar los recursos de apoyo orientados a fomentar la empleabilidad y diseñar recursos de conciliación específicos. 
  7.  Impulsar programas de entidades del Tercer Sector que generen redes de apoyo entre mujeres. 
  8.  Generar un proceso de acompañamiento y seguimiento que contribuya a prevenir el regreso a situaciones de exclusión residencial y sinhogarismo.

 


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