1 de cada 3 hogares con mujeres al frente están en pobreza relativa tras pagar la vivienda

Tras afrontar los gastos de vivienda, el 33% de los hogares encabezados por mujeres se quedan bajo el umbral de pobreza relativa.

La falta de vivienda asequible en España y la brecha económica de género conducen a muchos hogares encabezados por mujeres a la pobreza relativa. Los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE (2021) analizados por Provivienda, revelan que un tercio de los hogares que tienen como sustentadora principal a una mujer se quedan bajo el umbral de la pobreza tras pagar los gastos de la vivienda, frente al 25% de los encabezados por hombres.

 

Hogares en el umbral de la pobreza relativa tras pagar la vivienda según el régimen de tenencia

La situación económica y vital de los hogares que tienen al frente a una mujer se agrava aún más si pagan un alquiler a precio de mercado. La brecha de género y la dinámica de subida de los precios del alquiler contribuyen a que, en España, el 59% de los hogares con mujeres al frente que alquilan a precio de mercado queden por debajo del umbral de pobreza relativa tras afrontar el pago del alquiler, seis puntos por encima de los que tienen como cabeza de familia a un hombre. Esto es consecuencia de la enorme carga económica que supone la vivienda para estos hogares, muchos de ellos familias monomarentales. Más de la mitad (51%) de los hogares de mujeres dedica más del 30% de sus ingresos al pago del alquiler a precio de mercado, en comparación al 44% de los hombres.

¿Qué sucede con el alquiler a precio de mercado? El 60% de los hogares encabezados por una mujer están por debajo del umbral de pobreza relativa tras pagar el alquiler.

Los datos nos muestran que otras situaciones de exclusión residencial afectan también en mayor medida a las mujeres. La brecha de género en el mercado laboral provoca que sufran mayores tasas de paro, reciban salarios inferiores, trabajen en condiciones más precarias y cobren pensiones más bajas, lo que dificulta el acceso y el mantenimiento de una vivienda digna y adecuada. Esta situación se acentúa cuando se relaciona con otras discriminaciones. La nacionalidad, la etnia, la edad, la orientación o la identidad sexual aumentan las barreras de acceso a un mercado inmobiliario con una alta competencia y con precios al alza que abocan a la exclusión residencial a muchas mujeres.

Las dificultades a las que se enfrentan las mujeres para acceder, mantener y pagar la vivienda y otros gastos, puede agravarse en los próximos años si no se aplican soluciones urgentes. Para Provivienda es fundamental que se continúen impulsando e implementando medidas con perspectiva de género que amplíen el parque de vivienda asequible y pongan en el centro las circunstancias y necesidades de cada persona. Desde nuestra entidad instamos a una pronta aprobación de la Ley estatal por el derecho a la vivienda y a la puesta en marcha de medidas que den solución al elevado precio de la vivienda y al escaso parque de vivienda asequible en España.

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Tras afrontar los gastos de vivienda, el 33% de los hogares encabezados por mujeres se quedan bajo el umbral de pobreza relativa.

La falta de vivienda asequible en España y la brecha económica de género conducen a muchos hogares encabezados por mujeres a la pobreza relativa. Los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE (2021) analizados por Provivienda, revelan que un tercio de los hogares que tienen como sustentadora principal a una mujer se quedan bajo el umbral de la pobreza tras pagar los gastos de la vivienda, frente al 25% de los encabezados por hombres.

 

Hogares en el umbral de la pobreza relativa tras pagar la vivienda según el régimen de tenencia

La situación económica y vital de los hogares que tienen al frente a una mujer se agrava aún más si pagan un alquiler a precio de mercado. La brecha de género y la dinámica de subida de los precios del alquiler contribuyen a que, en España, el 59% de los hogares con mujeres al frente que alquilan a precio de mercado queden por debajo del umbral de pobreza relativa tras afrontar el pago del alquiler, seis puntos por encima de los que tienen como cabeza de familia a un hombre. Esto es consecuencia de la enorme carga económica que supone la vivienda para estos hogares, muchos de ellos familias monomarentales. Más de la mitad (51%) de los hogares de mujeres dedica más del 30% de sus ingresos al pago del alquiler a precio de mercado, en comparación al 44% de los hombres.

¿Qué sucede con el alquiler a precio de mercado? El 60% de los hogares encabezados por una mujer están por debajo del umbral de pobreza relativa tras pagar el alquiler.

Los datos nos muestran que otras situaciones de exclusión residencial afectan también en mayor medida a las mujeres. La brecha de género en el mercado laboral provoca que sufran mayores tasas de paro, reciban salarios inferiores, trabajen en condiciones más precarias y cobren pensiones más bajas, lo que dificulta el acceso y el mantenimiento de una vivienda digna y adecuada. Esta situación se acentúa cuando se relaciona con otras discriminaciones. La nacionalidad, la etnia, la edad, la orientación o la identidad sexual aumentan las barreras de acceso a un mercado inmobiliario con una alta competencia y con precios al alza que abocan a la exclusión residencial a muchas mujeres.

Las dificultades a las que se enfrentan las mujeres para acceder, mantener y pagar la vivienda y otros gastos, puede agravarse en los próximos años si no se aplican soluciones urgentes. Para Provivienda es fundamental que se continúen impulsando e implementando medidas con perspectiva de género que amplíen el parque de vivienda asequible y pongan en el centro las circunstancias y necesidades de cada persona. Desde nuestra entidad instamos a una pronta aprobación de la Ley estatal por el derecho a la vivienda y a la puesta en marcha de medidas que den solución al elevado precio de la vivienda y al escaso parque de vivienda asequible en España.

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