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Publicado el lunes 14 de junio de 2010 | Alojamiento en alquiler
Cuando se vive en alquiler una cosa son los deseos y otra la realidad. un cambio de trabajo, quedarse en paro o simplemente el deseo de vivir en otra casa distinta pueden ser razones para querer mudarse antes del fin del contrato. sin embargo, la ley de arrendamientos urbanos (LAU) obliga a respetar su duración. si el inquilino quiere marcharse antes de que finalice el contrato, tendrá que negociar una salida con la que no salga perdiendo ninguna de las dos partes. los expertos recomiendan que el inquilino ayude al casero a buscar a alguien interesado en la casa.
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